La colecistectomía es la intervención quirúrgica que se realiza para extirpar (sacar) la vesícula biliar. La cirugía es necesaria cuando la vesícula está inflamada, o está obstruida por cálculos biliares. Los cálculos pueden además pasar a la vía biliar y producir coledocolitiasis, pancreatitis aguda e incluso, con los años, asociarse a tumores de la vesícula.
La cirugía de vesícula se realiza bajo anestesia general. Puede hacerse mediante una incisión abdominal (Colecistectomía clásica), o bien mediante una abertura en el ombligo con instrumental especial, más varias incisiones pequeñas para usar un sistema de cámaras y video monitores.
Si la vesícula está muy inflamada, infectada o tiene cálculos biliares grandes, y parece ser complicada su extracción, la vía abdominal es lo más recomendable. En este caso se realiza una incisión, en el lado derecho del abdomen, debajo del borde de las costillas o una incisión vertical sobre el ombligo. En algunos casos, se deja un tubo de drenaje durante unos días para evitar que se acumule líquido en la zona operada.
Si el proceso no es agudo, puede programarse la intervención para realizarla mediante laparoscopia. En este caso se utiliza un aparato, llamado laparoscopio, que es introducido en el abdomen a través de la incisión en el ombligo.